y entre examen y examen, una frase resuena en mi cabeza: Sal al bosque. Sal al bosque.
Sal al bosque.
Sal al bosque, sal enseguida.
Si no sales al bosque, jamás ocurrirá nada…
Y tu vida no empezará jamás.
Sal al bosque, sal enseguida.
Sal al bosque, sal enseguida…
Clarisa Pinkola Estés