Crea tu propio mérito

“No dependas nunca de la admiración de los demás. No tiene ningún valor. El mérito personal no puede proceder de una fuente externa. No la encontrarás en las relaciones personales, ni en la estima de los demás. Es cosa probada que las personas, incluso quienes te quieren, no estarán necesariamente de acuerdo con tus ideas, no te comprenderán ni compartirán tu entusiasmo. ¡Madura! ¡A quién le importa lo que los demás piensen de ti!

Crea tu propio mérito.

El mérito personal no puede alcanzarse mediante la relación con personas de gran excelencia. Te ha sido encomendada una labor que debes llevar a cabo. Ponte manos a la obra, hazlo lo mejor que puedas y presciende de quien pueda estar vigilándote.”

 

Epicteto, Un manual de vida.

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11 pensamientos en “Crea tu propio mérito

  1. Siempre hay quien nos vigila, quien a base de su juicio sobre mí, justifica su propia existencia. Crear nuestro propio mérito, es una frase nueva para mí, que ando rondando los cincuenta… Si alguien me lo hubiera dicho antes, pero de una u otra manera la intuia, la aconsejaba, más no daba con el concepto. He vivido mucho tiempo tratando de ser agradable a los demás, soy un payaso, pero en el fondo un lider que a veces sale a la superficie, Es mi deber seguir finguiendo?

  2. Hola florecejonia, gracias por preguntar. Si es un problema para mi, no es lo mío. Pero las personas a mi alrededor a veces lo exigen, lo piden, a veces lo necesitan para poder ser felices. No les gusta que hable con mi verdad, no la aceptan, me recriminan, “hablan mal de mi”, “por lo menos hablan” pienso y a veces digo. Tengo tanto que enseñar y compartir y aprender a y de los demás, no les importa. Ese es mi problema, creo me enseñaron a querer agradar a los demás, hasta en la religión “ser agradable a Dios” y por ende a aquellos que se creen o hacen creer a los demás que son vehiculo expreso de comunicación con Dios y todas sus ventajas que conlleva ese tipo de relación… Podemos precindir de los demás??

  3. Hola Luist,

    si te parece te hago algunas preguntas más para que podamos comprender mejor tu situación.

    1. ¿Por qué fingir “no es lo tuyo”?

    2. ¿Crees que las personas que te rodean necesitan que finjas para ser felices? ¿Puedes ponerme un ejemplo de una situación en la que esto ocurra?

    3. ¿Por qué quieres agradar a los demás?

    4. ¿Por qué crees que hablan mal de ti?

    5. Dices que tienes mucho que enseñar (y compartir) ¿puedes decirme una sola cosa?

    6. También dices que tienes mucho que aprender, ¿qué te gustaría aprender?

    7. ¿Qué significa “prescindir de los demás”?

    8. ¿Podrías prescindir de ti?

    Sé que son muchas preguntas. Tómalas como una sugerencia de guía para comenzar a clarificar tu “filosofía de vida”. Hacer el esfuerzo de poner por escrito nuestros pensamientos ayuda a hacerlos más claros y precisos y a detectar contradicciones y supuestos asumidos acríticamente. Si quieres seguir profundizando en ellos, seguiré aquí. El nick garantiza tu anonimato en el blog y este espacio permite la revisión de nuestras conversaciones por otras personas que quizá tengan algo que aportar, pero si lo prefieres puedes escribirme directamente a mi correo: adagalan@hotmail.com.

    Un saludo y mi felicitación por plantearte cuestiones tan necesarias.

    Ada

  4. Me gusta la sinceridad y la discresión. Se me hace dificil mentir y muchas veces logro distinguir la mentira, tarde o temprano. Es además parte de mi trabajo. Tambié es parte de mis principios. Pero no te has fijado que las personas viven felices envueltos e mentiras y falsas esperanzas? A veces he tenido que mentir para satisfacer y agradar a las personas que me rodean y no me siento ómodo con ello.

  5. Hola luist.

    Tras leer tu nuevo mensaje te propongo un ejercicio de “examen de ti mismo” a partir de tres cuestiones (si te parecen demasiadas escoge solo una):

    – Al fingir para cumplir con las expectativas de los demás ¿vives tú mismo “más feliz envuelto en mentiras y falsas esperanzas”?

    Antes de cerrar la cuestión con un “no” rotundo, tómate un momento (necesitarás un lugar tranquilo para hacerlo) y piensa: ¿qué obtengo de positivo con ese comportamiento?

    Tómate tu tiempo. A veces buscamos objetivos legítimos por caminos equivocados.

    – ¿Por qué “tienes que mentir”?

    En tu discurso se escurre un elemento de obligatoriedad, parece que algo se te impone a tu voluntad, escapando así a tu responsabilidad.

    De nuevo te animo a que comiences a pensar a partir de una situación concreta en la que se dé tu problema. Te resultará más fácil identificar los distintos elementos que discurriendo sobre generalidades.

    – Tras estos dos ejercicios, ¿podrías decir en una sola frase cuál es tu problema o conflicto?

    Un saludo y ánimo,

    Ada

  6. Bien, me gusta. He de aclarar, creo no subestimarte, que mi primera respuesta era para empezar a contestarte poco a poco las primeras 8 preguntas que me hicistes. He pensado mucho, mucho en esto y me gusta. Pero tengo que analizar bien la pregunta y en consecuencia la respuesta, no es para agradarte, pues ya he conseguido tu atención, pero has de estar de acuerdo conmigo que unas simples palabras en respuesta no determinaran todo, hay emociones implicadas y mucho que analizar, he de plantearme la pregunta a mi mismo y la manera clara de expresar la respuesta. Me voy a tomar una pequeña licencia en lo que va y haré a mi vez una pregunta: (pues llegado a este punto se me ocurrieron un sinfin de preguntas…) será para mas adelante. Por el momento imprimí las respuestas (y preguntas) tuyas y las leeré mas despacio. Gracias por tu atención. Te leere pronto.

  7. Subestímame, hombre! jeje, pues no vi en tu anterior mensaje una respuesta directa a la primera pregunta que te hice. Pensé que no querías participar del “juego” tal y como te lo estaba planteando y lo reformulé a partir de tu nuevo mensaje, es decir, a partir de tu respuesta a la primera pregunta. Bien entonces, pues conservamos el formato de diálogo socrático (con las grandes limitaciones que impone la distancia) y ésta es una buena manera de proceder. No esperes consejos por mi parte, sí toda mi atención a tus palabras y a los conceptos expresados, el único material del que disponemos en este contexto.

    Me alegra que te guste profundizar en las cuestiones que tú mismo te has planteado y no hayas decidido abandonarlas tras un vistazo superficial. No obstante, me permito aconsejarte que, en el momento en el que estamos, no dejes de responder a las preguntas por una exigencia autoimpuesta de certeza, claridad o profundidad. Eso vendrá solo y conforme avance el diálogo (o telediálogo!). No temas dar una respuesta errónea -pues aquí no hay lugar para al error- y pon en juego tu pensamiento. Darle demasiadas vueltas a las respuestas no tiene por qué conducir necesariamente a una mayor veracidad en las mismas, sino puede que ocurra todo lo contrario. De hecho, uno puede dejar de hacer filosofía precisamente por andar preocupado por “ser filosófico”, o puede perder el contacto con sus esquemas conceptuales y sus emociones por caer en una dinámica de racionalización. ¡Lánzate a la piscina!

    Y sí, estoy de acuerdo en que “unas simple palabras en respuesta no determinaran todo” pero pueden ser más reveladoras de lo que esperas y, quizá, el comienzo de un camino filosófico propio.

    No hay nada que agradecer. Yo puedo aprender de este diálogo tanto como tú.

    Un saludo,

    Ada

  8. Por cierto, te aconsejo centrarte en mi última propuesta (23 de marzo), pues se sigue de tu primera respuesta a la lista de preguntas y podemos seguir por ahí. No es necesario que respondas de golpe a la lista inicial, podemos retomarla cuando convenga.

  9. En respuesta a la pregunta: – Al fingir para cumplir con las expectativas de los demás ¿vives tú mismo “más feliz envuelto en mentiras y falsas esperanzas”?…

    No, no vivo más feliz. Pero si con menos problemas. Un ejemplo: Me gustaría comentar mis descubrimientos en el campo en el que trabajo pero mis colegas no comparten mi entusismo en lo que ellos denominarian “charlatanería”. Hago lo que hago sin contar con el apoyo ni comprensión de ellos, tampoco de mi familia, lo que hago no es ilegal, no está prohibido, pero pocos lo toman en serio, no lo toman como una ciencia. Así que mis actividades fueron en un tiempo proscritas y actualmente hipocritamente toleradas.. je je je, asi es.

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