Poesía y contemplación

Viajar a Ítaca siempre es un placer. Esta vez traigo conmigo unos versos de Blake que quiero tener cerca:


Si las puertas de la percepción se purificasen cada cosa se aparecería al hombre como es, infinita.


Pues el hombre se ha encerrado hasta el punto de no ver sino a través de las grietas estrechas de su caverna.


William Blake


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Ejercicio filosófico 1: la lectura contemplativa

Un estruendo: la
verdad en sí misma
hace
acto de presencia
entre los hombres,
en pleno
torbellino de metáforas.

Paul Celan


Pasos*:


Preparación


Escoge un texto breve (de uno a tres párrafos) que trate sobre alguna cuestión o concepto en el que te interese profundizar (p.e. el amor, la libertad, la muerte, la verdad, el yo, etc.). No es necesario que el texto represente tus opiniones. Tampoco ha de pertenecer necesariamente a un filósofo, los poemas también son muy adecuados para esta práctica al igual que algunos textos de las grandes tradiciones espirituales. **

Siéntate en un lugar cómodo, tranquilo y con la espalda recta (una buena postura te ayudará a sostener la atención necesaria para realizar el ejercicio).


Recogimiento


Dedica unos minutos a tranquilizar tu mente y a fomentar el recogimiento interior. Para esto puedes servirte de técnicas de meditación basadas en la atención a la respiración.*** Una manera fácil de hacerlo es comenzar con unas respiraciones profundas y centrar la atención en el abdomen, que se contrae y se relaja con cada respiración. Si aparecen pensamientos y emociones, déjalos pasar y vuelve a concentrarte en la respiración.


Lectura


Céntrate en el texto y léelo despacio (más despacio de lo nomal; presta atención a cada palabra). No intentes analizar el texto como lo harías habitualmente en otro tipo de ejercicio filosófico, solo mantén una actitud de escucha y de apertura.

Si una frase llama tu atención de manera particular, léela varias veces con mucha atención, manteniendo la actitud de escucha y sin tratar de hacer nada más. Eso permitirá que surjan en ti comprensiones, voces o ideas posiblemente no habituales en tu patrón de pensamiento cotidiano.


Contemplación


Saborea el despliegue de estas “comprensiones,” contémplalas (puede ayudarte el cerrar los ojos). Si vienen otros pensamientos a distraerte, no te identifiques con ellos ni tampoco los combatas, simplemente ignóralos en cuanto lo adviertas y vuelve a dirigir la atención a lo que el texto te está diciendo.


Resumen


Finalmente, cuando sientas que el proceso de despliegue ha terminado, intenta afianzar las “comprensiones” resumiéndolas en una o dos frases. Te resultará más fácil llevar a cabo esta labor de síntesis y clarificación si lo haces por escrito (además estas notas pueden servirte como material para futuros ejercicios).

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* Para el diseño del ejercicio me he basado en: (1) técnicas de contemplación y meditación orientales y occidentales -estoicismo y epicuréismo-, (2) mi propia experiencia con estas prácticas y con el ejercicio de la lectura o arte de leer y  (3) el trabajo filosófico desarrollado por Ran Lahav (véase su web para encontrar un ejercicio similar al aquí descrito: “abriendo un claro interior“).
**Iré publicando algunos textos adecuados para esta práctica en el blog. Para textos procedentes de las grandes tradiciones espirituales puede consultarse la web del CETR.


*** Existen muchas técnicas de meditación. De ti depende el grado de conocimiento que quieras tener de las mismas y la mayor o menor relevancia que le concedas en tu práctica de filosofía contemplativa. Debes saber en cualquier caso, que esta práctica obedece a una búsqueda de comprensión profunda de la realidad, no a un intento new age de alcanzar cierta serenidad en el día a día.


¿Has realizado este ejercicio u otro similar?

Escríbeme.

Me interesa conocer tu experiencia.